Ventas SMART: Cómo establecer tu meta de ventas.
Cuando hablamos de metas SMART, nos referimos a aquellas que son Específicas, Medibles, Alcanzables, Relevantes y delimitadas en el Tiempo. Pero, ¿cómo asegurarte de que realmente cumples con estos criterios y no simplemente parezca que lo haces?
Imagina que estableces esta meta: “Incrementar las ventas del producto X en un 20% en 3 meses.” Puede sonar SMART, pero ¿es realmente alcanzable o relevante para el negocio? ¿Cómo sabemos que realmente se ha establecido una meta SMART y no algo que solo parece cumplir con los requisitos?
Establecer una meta SMART, no necesariamente implica definir una meta siguiendo literalmente el orden del acrónimo. En este artículo vamos a explorar algunas de las preguntas importantes a considerar para establecer una meta SMART.
1. Define un monto específico y relevante
Antes de lanzarte a establecer una meta de ventas, asegúrate de que el monto sea relevante para tu negocio. Esto implica reflexionar sobre si ese monto permitirá alcanzar el margen de ganancia esperado.
- Escribe tu meta de ventas ideal.
- Revisa tus gastos fijos y variables, tanto del negocio como personales.
- Ajusta la meta inicial si descubres inconsistencias.
Crear una meta, no es un proceso lineal, sino más bien iterativo. Esto significa que es muy probable que ajustes varias veces el objetivo inicial o la forma de alcanzarlo.
2. Calcula el volumen de ventas necesario
Determinar el monto es solo el primer paso. Ahora, identifica cuánto necesitas vender para alcanzarlo.
Por ejemplo, si tu meta es vender $500,000 y el precio promedio de tu producto es $5,000, necesitarás concretar 100 ventas. Sin embargo, este cálculo no siempre es tan lineal; puede requerir una mezcla de diferentes ofertas o estrategias de ventas.
3. Asegúrate de que sea alcanzable
El volumen de ventas debe ser alcanzable, lo que depende de dos factores clave:
- Que exista suficiente demanda en el mercado.
- Que cuentes con los recursos operativos para cumplir con ese volumen.
Evalúa si tu capacidad de producción, equipo y tiempo son suficientes para alcanzar la meta. Si no, es hora de pensar en nuevas estrategias o mejoras en tu negocio.
4. Divide la meta en objetivos más pequeños
Para que una meta sea accionable, es crucial dividirla en tareas más pequeñas y establecer tiempos específicos. Por ejemplo:
- Meta general: Vender 1,000 unidades en 3 meses.
- Objetivo mensual: 333 unidades.
- Objetivo semanal: 84 unidades.
Esto no solo facilita el seguimiento, sino que también permite identificar y resolver problemas antes de que se acumulen.
5. Mide el progreso y prioriza tareas
Medir el progreso no significa solo contar resultados al final. También implica establecer métricas claras desde el principio, como ventas por semana o conversiones diarias.
Además, algunas tareas necesitarán priorización. Determina cuáles son urgentes y cuáles pueden esperar más tiempo o recursos.
Conclusión:
Establecer una meta SMART, no es un objetivo por si mismo. En realidad, es un proceso de revisión y cuestionamiento que revela nuevos retos. Pero que una vez que lo haces, se transforma en una guía para saber en donde enfocar tus esfuerzos.
¿Qué aspectos consideras más importantes al establecer tus metas SMART? Déjalo en los comentarios y comparte tu experiencia.
